Hombre de Tepexpan

15/04/2026 2.344 Palabras

El descubrimiento El 22 de febrero de 1947, el geólogo y arqueólogo alemán Helmut de Terra, acompañado por el ingeniero Alberto Arellano y el físico Javier Romero, realizó uno de los hallazgos más espectaculares de la arqueología mexicana del siglo XX. Trabajando en las inmediaciones del poblado de Tepexpan, en el Estado de México, a orillas del antiguo lago de Texcoco —hoy prácticamente desecado—, el equipo descubrió un esqueleto humano incompleto reposando a tan solo 48 centímetros de profundidad en los limos lacustres del Pleistoceno Superior. El cuerpo yacía boca abajo, posición inusual que daría lugar a numerosas especulaciones sobre las circunstancias de su muerte.

Este sitio web utiliza cookies, propias y de terceros con la finalidad de obtener información estadística en base a los datos de navegación. Si continúa navegando, se entiende que acepta su uso y en caso de no aceptar su instalación deberá visitar el apartado de información, donde le explicamos la forma de eliminarlas o rechazarlas.
Aceptar | Más información